jueves, 5 de enero de 2017

Sin una sola duda

Quiero a… no, no es eso. Necesito a… no, todavía no, copular es más que eso. Te destruiré en el momento, para dejarlo todo borroso, pero, con un tinte de pasión caótica. Quiero tener ese momento, de tal manera, que cualquier cosa dentro de tí, ceda a mis deseos.

 

Quiero encapsularte en mis garras, para que mis manos se muevan sobre tí, al igual que una ola, cuando se estrella, superándote y dominándote. Para arrojarte en mi corriente. Para atraparte en mi molde.

 

Serás devorada adecuadamente y mi hambre será domada. Quiero… No, en absoluto, es eso. Necesito… las necesidades no son nada comparadas con esto. Voy a… sin una sola duda… poseerte como propiedad mía que eres.

miércoles, 4 de enero de 2017

La sumisión no es un cheque en blanco

Este mañana temprano, me encontré con un artículo que me molestó. Demostraba una actitud que me pareció bastante desalentadora y peligrosa. No opiné en la sección de comentarios porque no quería darle a dicho artículo más resonancia. Es por eso, que no voy a hacer referencia directa a dicho escrito.

Estoy seguro de que otros han abordado este tema y, tal vez, de una manera mejor de lo que yo pueda hacerlo. Os animo a buscar a otros autores y beneficiaros de su sabiduría. El tema debe abordarse, tanto si soy yo, como cualquier otra persona que escriba o quiera opinar.

El tema cuestionaba una falta de respeto inmediato y sin reserva por parte de las sumisas hacia el dominante persuasivo. El argumento principal opinaba que todas las sumisas deberían dar un estatus honorífico y la sumisa, el consentimiento a cualquier dominante, implicando que esa estratificación categórica por sí sola, era suficiente para una sumisa. En otras palabras, si eres sumisa, respeta al dominante y obedece. Sin hacer ninguna pregunta.

Ahora, sé de una secta de nuestro estilo de vida que adopta esa actitud y, en el mundo real, incluso, cuando ellos no son tan extremistas. He visto esta conducta apoyada y animada en salas de chat y en foros, donde los entornos son fantasías, las reglas de etiqueta y el sentido común, necesariamente aplicados al juego de rol. Cualquiera que sea la causa, es fácil para dominantes jóvenes quedar atrapados en esta ola y adoptar esta mentalidad. Temo por las sumisas que, igualmente y sin conocimiento, podrían pensar en este paradigma, que elimina la elección, y serán víctimas.

Escribo esto con la esperanza de que alguien nuevo - alguien que esté virando en este camino, pero que aún no se ha cerrado y sólo trata con absolutos – pudiera alejarse un poco más bien informado. La dominación es un sentimiento poderoso. Intrínseco a esos sentimientos iniciales, existe un sentido del control. Quieres controlar tu entorno, tu destino y a otra persona. Cuando la ecuación incluye al alma de otro ser humano, como es detener su tiempo, evalúa y yerra por el lado de la precaución.

Un dominante no es simplemente una bestia sexual que demanda y controla. El dominante es también el cuidador, el cuidador posterior. Un dominante escucha, protege y aconseja cuando es necesario. El dominante sabe cuándo limitarse a sí mismo. La seguridad es primordial y nunca deja de aprender. Porque cada sumisa es una mente y un corazón diferente con una personalidad única, que aporta nuevas lecciones y conocimientos.

Una sumisa es una persona, no un cheque en blanco, firmado y entregado a usted para rellenarlo con cualquier cantidad que desee en efectivo. Debe haber, al menos, un cierto grado de confianza para que se produzca un intercambio de control. Un banco no financiará su casa basado en una voz fuerte y un comportamiento dominante. Necesita un historial de confianza y estabilidad para fomentar la confianza. Del mismo modo, usted no confiaría en un médico para realizar un diagnóstico, a menos que haya confianza en su capacidad para evaluar y realizar.

Al dar el control, uno abre la posibilidad del daño. Herir trae un daño duradero, muchas veces irrevocable, tanto en lo físico como en lo mental. Para todo el mundo, la idea de realizar o permitir acciones que sean contradictorias con la auto protección requieren una inversión de peso, sin importar cuánto pueda frustrarte. Honestamente, si te frustra malamente, entonces, este estilo de vida no es para tí, al menos, no hasta que tu mente cambie para aceptar al experto como un curso natural de una relación D/s. Hay demasiados depredadores. Demasiados mentirosos. Demasiadas oportunidades para que alguien sea lesionado seriamente o con taras evitables, porque la confianza no era un factor a tener en cuenta.

Es por eso. el por qué no está recibiendo la respuesta que desea: no está probado. Todo lo que eres, es una persona con un título auto proclamado. Eres una peligrosa posibilidad en un mundo lleno de bombas de tiempo. Sin crear confianza, ejercer la moderación, obedecer el consentimiento y vivir bajo la regla del sentido común, y siguiendo a través de una mentalidad tan absolutista, significa que estás coqueteando con el uso y el abuso.

Las sumisas deberían auto preservarse. La sumisión es tan compleja como la dominación, igualmente de frágiles, y no deberían ser tomadas a la ligera o despreciada por la creencia equivocada de que una elección de vida implica una disposición a entrar libremente y sin vigilancia. Usted no puede ser sumisa, pero póngase en sus zapatos. Camine unos pocos kilómetros y presencie los peligros que esperan. Desarrolle una habilidad para empatizar más allá de lo que usted sabe o desea y dé el primer paso para ser un buen dominante. Continúe absorbiendo conocimiento y escuchando a aquellos con los que usted busca jugar. Hable con otros dominantes. Hable con personas de su comunidad. Busque el alma y explore las minucias de lo que realmente desea, antes de actuar por instinto. Entienda la belleza de lo que está tratando de dominar y comprenda que controlar no significa destruir.

Comprender ese respeto y confianza, son las puertas y deben ser ganadas antes de que traspase cualquier barrera. Son absolutas. Porque ahora, el único cheque en blanco eres tú y nadie sabe si hay algo en la cuenta sobre la cual apuntar.

Rellena la cantidad. Haz buena inversión. Capitaliza el conocimiento. Este mundo está lleno de riquezas. Pero, tienes que ponerte a trabajar.



Si ella pudiera ver lo que veo

Ella está desnuda, expuesta, su respiración pesada, su corazón palpitando y sus ojos cerrados. Sí, es sensual y hermosa, arrodillada ante mí por primera vez. Pero, más que eso, ella es frágil. Años conviviendo con un ex marido que no sabía construir su patrimonio, se han tomado su peaje. Son cicatrices muy profundas. Su única táctica era derribarla. Esto erosionaba la relación, su autoestima y su imagen la distorsionaba. Él era un huracán contra su orilla delicada, y yo tenía mucho por reconstruir.

 

A menudo, usaba ropa demasiado grande. Mantenía su cabeza baja y sus ojos mirando al suelo. A veces, era como una tortuga tratando de esconderse dentro de la seguridad de su caparazón. Si tan sólo pudiera pasar un día desapercibida, sería como un suspiro de alivio. La depresión caía sobre ella como un pañuelo recién comprado.


Cuando la miraba, no veía sus imperfecciones, sus defectos supuestamente evidentes, veía su belleza.  No solamente su presencia física hablaba con una elegancia refinada, puesto que ella era mucho más que su estructura física. Sí, el tono de su piel era delicioso, pero la forma en que su tono de voz podría cortarse a través de mi atención y aferrarse al mismo, era hipnótico. Sí, su cuerpo hablaba a mis sentidos sexuales, pero su alma suave, amable y delicada le hablaba al mismo corazón de mi ser. Ella era más que su peso, más que su postura o la forma de sus ojos. Ella era hermosa, porque no podía ser de otra cosa.

 

Por lo tanto, volvamos al momento en que ella está ahora desnuda y arrodillada ante mí por primera vez. Camino a su alrededor, examinando la totalidad de su belleza cautivadora. Lo respiro en el aroma más dulce. Me inclino suavemente cerca de su cabeza cabizbaja y hablo en su oído: “Realmente, eres una mujer hermosa y voy a amarte como tal.” Su cuerpo estaba ligeramente temblando por su intensa anticipación. Pero, cuando esas palabras la golpearon, liberó la duda que la había estado permeando antes de este momento íntimo. No estaba segura de cómo se sentiría cuando se desnudase por primera vez. Pero cuando la palabra hermosa la acarició con un tono de tanta honestidad, ella no podría hacer nada más que llorar con lágrimas de alegría agradecida.

 

Beso sus lágrimas y cojo su mano para que se levante. La cojo con mis manos, con una de ellas sobre su garganta, y la lleva como su collar favorito, y la beso apasionadamente y con un gran propósito. Sé que no siempre voy a ser capaz de convencerla de su belleza, pero como parte de iniciar este viaje con ella, siempre voy a intentarlo.

martes, 3 de enero de 2017

A través de las gafas

A veces, creo que ella es una masoquista agotadora. No su lado masoquista, puesto que esa parte es divertida. Sin embargo, las reacciones de otras personas ante su lado masoquista son completamente diferentes.

Se sorprendió descubrir que le gustaba jugar con agujas. Durante años, les tuvo fobia a las inyecciones (era el resultado de largos tratamientos a base de inyecciones). Ser capaz de tener sesiones jugando con agujas, fue todo un triunfo para ella. Una ansiedad que había superado. Un miedo que había vencido. El juego de las agujas también ofrece un brote salvaje de adrenalina y endorfinas, a diferencia de cualquier otra cosa que ella hiciera. Es feroz e inmediato. Al igual que algunas de las reacciones a los mismos.

Desde hace muchos años, hay un concepto en sociología llamado el espejo de cristal. La idea es que desarrollamos nuestra identidad, nuestro yo, a través de las interacciones sociales. Necesitamos a los demás para comprender nuestro yo. Algunas de las reacciones que encontró, la hicieron preguntarse, si el juego de las agujas era un paso que iba demasiado lejos. Como si ella se hubiera perdido en algún lugar del camino. No sabía cómo reconciliar lo que sentía con algunas de las reflexiones que procedían de los demás.

Durante el tiempo que pudo recordar, había sido motivada por una tranquila búsqueda de aprobación. Parte de ella, se encontraba en su género y la programación social que acompaña a la sensibilidad ante las opiniones de los demás. Otra parte, estaba ligada a su educación fundamentalista, dirigida por unos padres devotos por adherirse a expectativas sociales. Y otra parte muy importante, procedía de su estatus como hija mayor, lastrada por reglas y responsabilidades. Ella no estaba encadenada a los problemas de los demás, pero le importaban. La aprobación es parte de lo que está ligada a su orientación sumisa: Es por qué la frase “chica buena,” la tranquiliza y relaja durante las sesiones.

El deseo de aprobación es lo que la llevó a retroceder y preguntarse si ella había ido demasiado lejos al abrazar el juego de las agujas. En las oscuras horas de una mañana, se preguntaba si había traspasado esa línea invisible donde una persona razonable la amaría. Como muchas cosas, se preguntaba en las oscuras horas de la madrugada, de si traerlas a la luz y despojarlas de su poder antes del amanecer.

Le ha llevado mucho tiempo el darse cuenta de que las reacciones de los demás no son necesariamente sobre ella o sobre una reflexión suya. Le llevó tiempo redibujar los límites alrededor de cómo se sentía y cómo se veía a sí misma. Las opiniones de los demás todavía le importaban. Pero con respecto a su yo masoquista, solía tomar prestada una frase de una amiga: “Si no te gustan mis pecas, deja de contarlas. Me gustan tal y como son.”

lunes, 2 de enero de 2017

Te hago sentir mi amor

Voy hacerte sentir mi amor, como si yo estuviera de pie a tu lado. No, como si yo estuviera dentro de ti. Con mi mano en la parte posterior de tu cuello. Nuestros ojos, interconectados en un momento de respiración pesada.

 

Mi amor es sudoroso y latente. Mi amor se balancea y agita. Agarras mi amor y clava las uñas de tus dedos apretando, rascando y gimiendo. Sin gritar, y sin dejar de amarme.

 

Gimes. 
Me amas más fuerte, con más dureza. Amarte hasta que no puedas ver directamente. Tus ojos se hacen agua, mientras tu cuerpo se convulsiona, dejando que tu amor se haga mío.

 

Viniendo. 
A una nueva comprensión de lo que se siente al amar. Yaces ahí, sin ser capaz de moverte, llevando mi amor como una segunda piel.

Lo respiras.
Manteniendo el aroma dulce cerca de tus recuerdos. Dices de tocarme. Pregunto por qué. De nuevo dices que puedes sentir mi amor. Quieres que yo toque el comienzo y tú quieres sentir mi amor, cuando terminemos.


domingo, 1 de enero de 2017

Confianza y amor: Reflexiones para un Año Nuevo

“Hay dos fuerzas motivantes: El miedo o el amor.” John Lennon.

La idea del miedo o el amor siempre me desconcertaron porque, a menudo, nos dice que no podemos tener a ambas. Por lo tanto, necesitamos elegir entre ellas. ¿Cómo son esos dos sentimientos que se oponen y por qué no podemos sentir miedo y amor simultáneamente? Soy un hombre fuerte. Puedo hacer muchas cosas. Puedo pensar en toda clase de pensamientos llenos de sorpresas, románticos y llorar de terror con sólo pensar en perder un ser querido.

¿No puedo?
 
Aparentemente, no.

Aparentemente, John Lennon tenía razón.

Tengo un complejo de abandono. Es un desajuste que, con frecuencia, se clasifica como fobia. Dios sabe que me genera mucho pánico. Odio culpar a mi pasado por la deuda psicológica de hoy, pero, de todos modos, aquí estoy. Mi padre murió cuando yo era un niño. Mi padre estaba dentro y fuera de mí como un gato en una jaula. Mi madre estaba emocionalmente ausente. Cuando cumplí los siete años, ya había aprendido que los seres queridos desaparecerán. Nunca logré desaprender esa lección.

El problema de superar el miedo a perder una pareja, es que la mayoría de las relaciones románticas terminan, así que no existe ninguna realidad racional alternativa para ayudarte a superar el miedo. Sin embargo, hay una razón convincente: El miedo y el amor no pueden coexistir. Si dejas que sea el miedo, tienes que darle una patada al amor.

El miedo te aleja de tus seres queridos, en caso, de una pérdida futura. Es como no comer esa manzana madura, porque un día se pudrirá. El hecho de que no sea comestible la semana próxima, no la podemos hacer hoy deliciosa. Y así, es con el amor.

El miedo rechaza antes de ser rechazado. Crea la suficiente negatividad para comer, incluso, en la más hermosa historia de amor. Te dice que nunca estás a salvo. La inseguridad sigue siempre. El miedo no te cree cuando le dices: “Te amo.” Por lo cual, se retira y así es, cómo usted fuerza la pérdida que podría haber ocurrido, si usted hubiera superado su fobia.

Experimentar la pérdida como resultado de temer la pérdida, me parece pura idiocia. Hay un final feliz a esta historia: Usted no tiene que deshacerse del miedo para evitar que destruya su relación. Ser valiente no requiere decir que elimine su terror. Simplemente, requiere, que deje de actuar sobre el miedo. En el 2017, es precisamente lo que pretendo hacer.

“La evolución y todas las esperanzas de un mundo mejor descansa en la audacia y la visión abierta de las personas que abrazan la vida.” John Lennon.