sábado, 5 de agosto de 2017

Ella no es fácil

Lo fácil no va con ella. Prefiere la excitación, incluso, que sea apasionante. Hay muchas partes de su alma que brillan y resplandecen, pero no están hechas para que los habitantes superficiales la consuman.

Ya ves, habla muy bien. Las preguntas que hace nunca implicarán una banalidad sobre el tiempo. Quiere saber lo que hace que su corazón corra. ¿Qué le consume? ¿Es el miedo o la pasión lo que marca el curso de su vida?

Déjale que hable sobre la forma en que ve el Universo y podrás comparar notas desde la madrugada a la noche.

Cógele la mano y perdeos en algo mágico. Coge su alma e iros a profundizar.

Porque ella no necesita lo fácil. Ni incluso lo quiere, y nunca lo querrá.

viernes, 4 de agosto de 2017

Es muy hermosa en un estado de devastación

Ella necesita ser follada. No quiere, pero necesita fornicar, como una comezón ardiente que está gritando para ser arañada.

Su cuerpo se calienta  sólo con el deseo de ser manejado y presionado bruscamente contra la pared, las manos sobre su cabeza, su espalda arqueada, su coño sobresaliendo para mí, y anhelando ser acariciado. Con una mano firme alrededor de su cuello, uso la otra para hacer justo eso. Su humedad cubre mis dedos y empiezo con caricias intensas. Acariciando sus labios de una manera que reafirma quién es el dueño de su sexo. Ella se derrite en mis manos, sin apenas ser capaz de levantarse, mientras empieza a sentir la intensidad ardiente. Comienzo a penetrarla con un dedo y le digo que mantenga sus dedos sobre mí. Sabe que si no hace lo que le digo, su culo será magullado en cualquier momento. Dos dedos están ahora dentro de ella y follándola con tanta fuerza que su cuerpo está zangoleteando arriba y abajo. Qué espectáculo tan a la vista. Con cada empuje, ella se convierte en la encarnación del éxtasis.

Ella está gimiendo y susurrando con una pasión profunda, se retuerce contra mi firme agarre. No puede escaparse, pero puede sentir el poder de mi fuerza manteniéndola en su sitio. Es como si ella estuviera follando mi mano, como si fuera mi pene de la manera que se está restregando contra mí. Me retiro y la abofeteo en la cara, y le pregunto si mi putita está disfrutando esto. Ronronea un “sí, señor” y continuo, hasta que se dobla con un sexto y poderoso orgasmo. Está pagando su peaje con su resistencia. Su cuerpo y mi mente están exhaustos y ella cae sobre mis brazos, la retengo con mi compasión y fortaleza proporcionando refugio a su cuerpo drenado. Puse un almohada debajo y la coloqué sobre sus rodillas.

A continuación, cojo una cuerda y ato sus manos detrás, atadas firmemente a sus tobillos. Está inmovilizada y desgastada. Pero, antes de que la permita descansar, tendrá el privilegio de saborearlo primero. Con mi mano envuelta y enredada en la parte extrema de su cabello, empiezo brutalmente a follarle su cara. Tirando de vez en cuando, para inclinarme y abofetear fuerte su cara, sólo por mi placer sádico. Su atragantamiento y lágrimas se convierten en una deliciosa combinación, el cual hace que mi presión sea mucho más intensa, hasta que doy una sacudida y disparo mi carga caliente a lo largo de su garganta. Acaricio la parte superior de su cabeza, la miro y le digo: “Eres una sumisa muy buena.” Ella sonríe detrás de sus ojos que son una mezcla de lágrimas y rimel en funcionamiento. Es tan tremendamente hermosa en este estado de devastación.

La desato, la levanto y la llevo a la cama para que se acueste. Le llevo un café helado y beso su frente. Me siento en el filo de la cama y acaricio su mejilla despacio, mientras miro sus ojos sonrientes. Ella está feliz y tranquila. Sí, necesitaba ser jodida, pero lo más importante, ella necesitaba esto, todo esto, la aspereza, el cuidado suave y ahora, ambos tenemos todo lo que necesitábamos.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Palabra de seguridad

“¿Me dirás cuándo has recibido suficiente?”


Ella podría decir, por la corriente subyacente en su voz, que él sabía que lo haría. Nunca le dice cuándo ha recibido suficiente. No está en su naturaleza someterse al dolor, ni incluso, cuando se convierte en demasiado para poder tolerarlo.

El filo de un cuchillo en su piel  
El brillo de tu vibrador  
El toque de un látigo  
El golpe de una cane  
La lama de un cinturón  
Las cuerdas que unen
El goteo de la cera caliente.
   
Con mucho gusto, su masoquismo se lo llevará todo con una sonrisa malvada. Pero, en esos momentos, cuando ve el dolor y la preocupación en sus ojos, se detiene. A veces, la libertad de ella no vale un sufrimiento. Sus límites y sentimientos significan más, así que ella utiliza la palabra de seguridad. Una palabra que no hace a ninguno de los dos débiles. Encontrar consuelo en una palabra de seguridad, a veces, les trae placer.


Fijación oral

Bésalo 
Lámelo 
Chúpalo 
Golpéalo 
Fóllalo

 

¡Jolines! Su boca estaba destinada a ser usada.

martes, 1 de agosto de 2017

Algo sexy

Ella me dijo que escribiera algo sexy, sobre lo que le haría cuando nos volviéramos a ver de nuevo.

He aquí una idea:

La saludaré con flores, rosas clásicas. Ella siempre se ve bien en rojo. La abrazaré y lo haré con fuerza. Le diré que tengo que contarle un secreto y me inclinaré hacia su oreja y, en vez de decirle cualquier cosa, la besaré. Ella me observará con una sonrisa y harè que sonría, y ambos seremos dos tontos sonrientes.

Hablaremos. Como, por ejemplo, hablar seriamente sobre lo que ella hizo, cómo está sintiendo, sobre los problemas con los que está tratando, sobre los buenos momentos que ha tenido y todo lo demás. Y lo que es más importante, escucharé. La escucharé. Le ofreceré mi opinión, si la necesitara, tal vez, bromeraré con ella para llevar un poco de alegría a la conversación. Pero escucharé sin pensar en lo que quiero decir. Escucharé como si sus palabras importaran, porque lo son.

Reservaré una mesa en un restaurante que he estado queriendo ir. Las puertas se abrirán, las sillas serán sacadas y vamos a compartir una comida exquisita de alta cocina. Pero, la cosa más deliciosa en la mesa, será ella, la abrazaré. Permitiendo que mis ojos la miren y llegar a las formas sensualmente más sádicas de hacerle daño, como que se corra repetidamente por mí, cuando volvamos a su casa y nos encontremos desnudos, sin ropa, excepto nuestros deseos más profundos.

Me aseguraré de que ella sepa que es hermosa, no sólo que lo piense, pues lo sabe, porque mis ojos y palabras hablarán con tal convicción, que ella no podrá negar la verdad de su belleza. Lo sentirá, porque la envolveré en su propia hermosura, y me acurrucaré en ella, donde el calor de mi alma forjará la verdad dentro de su ser.

La confortaré, la respetaré y la trataré con honor y dignidad, pero lo haré todo, mientras siga siendo un desagradable y brutal bastardo de seducción, que ciertamente, lo soy.

Sexy es un montón de cosas. Me encanta ser sexy y sensual. Me encanta cuando ella se pone transfigurada por mi energía que, literalmente tiene que pedirme el arrodillarse con mis manos sobre ella, para hacer lo que yo desee.

Al verla, una vez más, le voy a hacer muchas cosas, pero todas serán coloreadas de honestidad y afecto.

En verdad, no hay nada más sexy que eso.