domingo, 3 de mayo de 2020

Ven por la mañana

Ven por la mañana, mientras sigo acostada.
Tienes la llave de mi puerta, y sabes cómo abrirla
Despiértame despacio, como siempre lo haces.
Y así, acariciando mi mano, es como seré feliz de nuevo a tu lado.

No espero que me hables, como hace tiempo hacías.
No espero que te rías, como, a veces, reías.
Sólo espero tenerte, de nuevo, a mi vera para no estar vacía.
Para alejar la pena de despertarme sola, como cada mañana.
De despertarme ansiosa, mirar por la ventana y recordar tus besos.
Y recordar tus tretas y apretarme los pechos con fuerza, mucha fuerza.
Y moverme de prisa y clavarte los dedos.
Imaginando que con ellos te arranco la camisa.
Y te absorbo hasta el alma.
Y te chupo la vida, y te acaricio entero
Buscando una salida a mis blancos fluidos,
A mis largos orgasmos, a tu lengua de fuego,
A mi culo en tus manos.
Y, en cada embestida, gritar que te amo
Gemir agotada, que quiero que sigas y que no te vayas.

Ven por la mañana, mientras sigo acostada.
Despiértame en tus brazos, abrazada.
Haz el ruido que quieras, que acabaré bebiendo hasta la última gota
Del último punto de leche, que me empapa en cada estocada.

Ven por la mañana, mientras sigo acostada.
Durmiendo y soñando que me llenas.
Que no esperas marcharte sin dejarme saciada.
Mis piernas abiertas esperan tu cara.
Así que, ya sabes, te espero acostada.



domingo, 24 de diciembre de 2017

Adiós, sin retorno


Sí, definitivamente adiós. El mes próximo hará siete años que inicié este blog y, excepto un breve relax de tres meses, he escrito muy continuadamente casi sin descanso. Después de una crisis muy profunda, mi vida profesional ha tomado un nuevo giro al igual que mi vida sentimiental y emocional. El tiempo me falta y, el que me queda libre, debo dedicarlo a las personas que me rodean y a mi trabajo.

Por otra parte, sentir que mis temas pudieran ser repetitivos y cansinos a las personas que me leen y siguen desde hace años, me aterra. He escrito sobre casi todos los palos de la D/s en todas sus vertientes desde el punto de vista de un dominante que discierne. Me doy por satisfecho.

Quiero agradecer a todas las personas que, de una manera u otra, me han seguido y leído y a quienes me confiaron sus problemas y dudas para buscar sus caminos.

Muchas gracias 
Ben Alí