domingo, 15 de noviembre de 2020

Cuando ella necesita algo brusco

Recientemente, he leído dos citas que merecen la pena mencionar.

“Cuando ella dice más fuerte, lo dice en serio.”

“Cuando te diga que seas duro con ella, hazlo. Te avisará cuando la situación sea difícil para ella.”

Creo que hay algo de verdad en esas declaraciones. Son especialmente ciertas, cuando se trata de la D/s y el BDSM. Creo que hay una cierta aspereza inherente que está asociada y es parte de lo que hacemos en este estilo de vida. Eso no significa que ser rudo, sea siempre parte de cualquier juego que estés haciendo, ya que hay muchas ocasiones en las que también podemos ser sensuales y apasionados. Los aspectos ásperos pueden ser en forma de sexo rudo, trato brusco, ser manejada con brusquedad, dar o recibir dolor, o cualquiera de otras cosas.

Para una mujer sumisa, puede ser muy difícil pedir lo que quiere o necesita, y en particular, cuando ello implica pedirle a su Dominante que sea brusco, rudo o contundente con ella. Entonces, cuando ésta lo pida o lo mencione, y encuentre las maneras de planteárselo a su dominante, entonces, será mejor que crea que lo dice en serio. Y sí, si él empieza a ir demasiado lejos, ella también se lo hará saber. 

Esto no te da una entrada gratis para volverte loco y desatar cada gramo de furia que tengas sobre ella. Mantengamos esto en perspectiva.  Pero, si ella dice “más fuerte” en medio del sexo, entonces, es mejor que creas que lo quiere. Si ella te dice “sé duro conmigo,” será mejor que creas que lo dice en serio. Es lo que ella necesita sentir de ti, tu posesión, tu dominio, tu fuerza, tu poder… No estoy sugiriendo que le permitas subir de abajo hacia arriba, pues palabras como éstas, que salen de su boca, deberían ser una pista evidente para tí de cuán fuerte necesita esto.

Como Dominante, esto puede ser una línea muy fina. ¿Qué es lo suficientemente duro? ¿Qué es lo suficientemente fuerte? ¿Qué es lo suficientemente brusco? ¿Cuánto puede recibir ella? ¿Qué no puede quitarme ella? Aquí es dónde tienes que conocer a tu sumisa por dentro y por fuera. Tienes que basarlo en todas tus experiencias juntas y saber lo que ella puede y no puede recibir de tí. Si no lo sabes, tómalo con calma. Intensifícalo poco a poco. Es mucho mejor no ir demasiado lejos que ir lejos. 

Dado este tópico y artículo, creo que es un buen momento para mencionar una palabra de seguridad. Siempre debes tener una palabra de seguridad en la manga. Es posible que nunca la necesites o la uses, pero, ¿y si la única vez que la necesites no la tienes? Bueno, esa no sería una buena situación. Como Dominante, siempre debes prestar atención a su palabra de seguridad. Si ella la dice, detén todo en ese mismo instante. Como sumisa, debes entender que una palabra de seguridad no es poder o control o una forma de que no hagas algo, sólo porque no le gusta. Si existe una palabra de seguridad, es para su bienestar y seguridad, y debe usarse cuando sienta que no puede aguantar más o su seguridad esté en peligro.

He descubierto que la mayoría de las sumisas harán todo lo posible para no tener que usar su palabra de seguridad. No quieren parecer débiles o sentirse decepcionadas con su Dominante. Resistirán hasta lo imposible antes de considerar usar dicha frase. Esto no significa que un dominante deba presionarla para que la use. Esto no significa que debas llevarla más lejos de lo que crees que deberías llevarla, porque sabes que no usará su palabra de seguridad. Recuerda, ella confía y te respeta como su Dominante. Un hombre, y su pareja íntima. Si violas su confianza y respeto, será muy difícil recuperarla. 

Reconócela sumisa, como sumisa, como mujer y como persona. Conoce cómo piensa y qué necesita. Conoce sus señales verbales y su lenguaje corporal. Conoce lo que está pasando por su cabeza. Es tu deber tratar de comprenderla mejor que nadie. Tal vez, incluso mejor de lo que ella se conoce a sí misma. Esto requiere mucho tiempo, pero vale la pena. Es mucho más fácil ser el dominante que ella necesita, cuando comprende sus emociones, pensamientos y necesidades físicas. Esfuérzate lo mejor que puedas para ser lo que ella necesita y espera de tí. Esto la capacitará y la animará también a ser lo mejor que ella pueda ser.

sábado, 14 de noviembre de 2020

¿Qué quieres ser?

A ella, se lo pregunté y me respondió:

“Quiero seguir siendo sexualmente su sumisa, su puta, su perra y su amante. Que me agarre por el pelo, me ponga hacia abajo, me coja, me azote, me ate… esto es lo que me apasiona, lo que me excita. La etiqueta de sumisa está todavía en el aire. Simplemente, no sé si puedo seguir siendo su sumisa total. Aunque todavía le llame “mi Amo.” Ignoro si eso es bueno o malo, aunque me sabe muy bien.”

viernes, 13 de noviembre de 2020

Sexo anal, un tabú gratificante

 Si hace algún tiempo, alguien le hubiera dicho que llegaría a tener sexo anal con alguien y, ni mucho menos, disfrutar de la experiencia, le habría respondido que estaba completamente loco de remate. Sin embargo, ella está ahí, con conocimiento pleno de que realmente es una puta anal.

Esto sigue siendo algo muy raro contra lo que ella está luchando, ya que, en realidad, nadie le dijo que eso estaba mal, se conformaba con la creencia de que, de alguna manera, era algo sucio. Le parecía poco persuasivo de que fuera algo que ella debería intentar. A su Amo, le gusta la idea de que sólo Él y ella lo hayan hecho juntos y, hasta que llegó ese momento, su trasero era virgen. A su vez, a ella también le gusta este pensamiento y sensación.

Le ayuda a ponerla en su lugar de sumisa para sentirse como una puta, la zorra que anhela ser. Le ayuda a encontrar su sumisión y le ayuda a sentir que lo que está haciendo es muy especial.

La experiencia vivida en los últimos tiempos, más o menos, ha significado que ha aprendido a entregarse a su puta anal interna y a encontrar, cada vez más fácil, excitarse y llegar al orgasmo durante el sexo anal. Se dice que hay menos receptores sensoriales en el ano que en la vagina, pero su experiencia es que, si esto es cierto, el cuerpo puede ser engañado y, en realidad, el orgasmo es más fácil de esta manera. Quizás sea psicológico y el hecho de que es algo que no debería disfrutar de la forma en que lo hace. Tal vez, se relaciona con el hecho de que ella anhela hacer algo diferente con Él, por favor. Tal vez, porque alimenta a su puta interior.

Pero, no hay forma de que ella escape de esto, puesto que esta parcela de la D/s le encanta.