domingo, 10 de enero de 2021

La jerarquía de las necesidades emocionales femeninas

 Desatando “a su zorra interior:”

“Cuando ella ha abandonado su centro moral y enseñanzas… cuando ha dejado a un lado su fachada de decoro y comportamiento de dama… cuando he corrompido tanto a esta cosa frágil y he sacado a la puta que se retuerce, lloriquea, desafía y se vuelve loca para mi disfrute y placer…tentando desde el interior de esa leona salvaje… gruñendo, arañando y mordiendo…tomando todo lo que le ofrezco… en ese momento, ella nunca es más hermosa para mí.” Marqués de Sade. 

Esta cita del Marqués de Sade describe verdaderamente lo que siempre he anhelado lograr en una relación amorosa y duradera con mi pareja. La pregunta que a la mayoría de los hombres les cuesta entender es: “Cómo puedo lograr este tipo de relación con una mujer? Sé lo que quiero, pero, ¿cómo llego allí?”

De acuerdo con el modelo de la jerarquía de necesidades de Maslow, tengo la teoría de que existe una jerarquía emocional de necesidades para la mayoría de las mujeres con el fin de desinhibirse sexualmente con un hombre en una relación. La idea básica es que ninguna mujer quiere ser condenada al ostracismo como una “puta” o “ninfómana” por sus apetitos o deseos sexuales o ser rechazada por alguien a quien ama por su apetito sexual, deseos, fetiches o fantasías. Por lo tanto, las mujeres han aprendido a ocultar su verdadera sexualidad lejos de sus amistades, familiares, la sociedad y sus parejas. En ese momento, tienen dentro de ellas un ser altamente sexualizado, el cual anhela expresarse dentro de la seguridad de una relación amorosa y emocional a largo plazo.

La jerarquía de las necesidades emocionales femeninas:

A partir del Nivel de ese modelo, cada necesidad emocional debe satisfacerse, hasta cierto punto, antes de que la relación avance al siguiente nivel superior. Creo que, si los hombres se tomaran el tiempo suficiente para satisfacer todas las necesidades emocionales de una pareja femenina, serían recompensados con una expresión sexual desinhibida y significativa de su pareja, basada en una profunda intimidad, confianza y compromiso.

Una receta para la intimidad:

1.- Atracción física: La atracción sexual es la base más importante. 

2.- Química mutua: Sentir una atracción y chispas emocionales mutuas. La química durante el beso es la prueba clave.

3.- Confianza y seguridad: Sentirse segura, física, emocional y financieramente en el cuidado de tu pareja. Fase de citas. 

4.- Vinculación emocional: Sentir un vínculo emocional profundo con tu pareja e interés por construir una vida juntos. Fase de convivencia con requisitos de compromiso.

5.- Aprecio, respeto y consideración: Sentirse apreciado por todo lo que hace como compañero de vida por su amante. Ayudar en las tareas domésticas, facilitar la vida de su pareja femenina durante la ajetreada vida cotidiana. 

6.- Sentirse sexy, hermosa y deseada: Sentirse deseada como un ser sexual por su pareja. No es hazaña fácil con los niños, el trabajo y la casa para equilibrarse como pareja.

7.- Aceptación sexual y seguridad emocional: Sentirse emocionalmente segura para revelar completamente sus deseos más íntimos u oscuros a su pareja sin ningún temor a consecuencias negativas: rechazo, burla social, indignación moral, ruptura de la relación. 

8.- Expresión sexual desinhibida: Sentirse segura de ser salvajemente sexual, desinhibida y aventurera sexual.

Nota: Este modelo no es completamente aplicable a aventuras sexuales o búsqueda de emociones. Follar a amigas o amigos con relaciones “gratuitas,” porque las motivaciones, emociones y comportamientos son significativamente diferentes a los de una relación comprometida. Este modelo se centra específicamente en comprender las relaciones comprometidas a largo plazo, porque es el caso más complejo. 

Siempre he dicho: “Si quieres que tu esposa esté de buen humor para el sexo, friega los platos.” Una de las principales razones por las que las parejas no tienen mucho sexo después de tener hijos, es que están físicamente agotadas por la vida. Esto tiene sentido ya que la mayoría de los matrimonios o relaciones se rompen en el Nivel 5, cuando la pareja se desconecta emocionalmente el uno del otro.

Tengo curiosidad, ¿qué opinas de esta idea-concepto? ¿Tiene sentido esta idea basada en tu propia experiencia como hombre o en cómo te sientes como mujer?

jueves, 7 de enero de 2021

La ética de la perversión erótica

Como adulta y, con suerte, sana, esa mujer es capaz de decidir por sí misma el tipo de vida que ella desea vivir. Lo que, es más, ella ha pasado mucho tiempo considerando lo que el estilo de vida de la D/s significa para ambos en un sentido individual, y también en un contexto más amplio. Lo que, es más, esa mujer es culta. Tiene una licenciatura y un máster en Liderazgo Estratégico. Sí, esto último suena bastante pretencioso, pero fue un curso muy interesante para su carrera profesional. Lo importante de estas dos titulaciones es que esto implica una gran cantidad de lectura sobre los temas que se requieren, y mientras hace estas lecturas, una persona también debe pensar en la forma en que funciona la sociedad y en qué medida, la gente tiende a ajustarse a las normas sociales. 

Esencialmente, la norma parece ser el sexo entre un hombre y una mujer, el cual tiene lugar dentro de los confines del dormitorio y puede ser disfrutado por ambas partes, siempre y cuando no se discuta (aparte, tal vez, de hacérselo saber a alguna encuesta). Cualquier tipo de perversión parece ser considerada extraña. En estos días de explotación sexual, un medio controlador y la idea de que hay un pedófilo en cada esquina, cualquier cosa fuera de esa norma, se considera extraña. Por supuesto, todo el asunto del BDSM ha abierto la idea de un poco de ataduras y azotes aquí y allá, pero es muy difícil medir cuánto crece la persona promedio y que realmente crea que suceda fuera de un libro o película.

En realidad, la perversión trata de lo que dos adultos consienten y deciden qué es correcto para ellos, dentro de los ámbitos de lo que es legal. Lo más importante para esa mujer, es el saber que mientras la excitación sexual tiene lugar, como parte de esa actividad perversa, no necesariamente tiene que ver con las relaciones sexuales. De hecho, hay ocasiones en las que no puede ser, por ejemplos, en eventos. En la relación con su dominante, cuando están juntos y solos, en un lugar privado, entonces, es probable el juego del sexo. Pero no tiene nada que ver, y para muchas personas, no forma parte de esa dinámica. 

Por lo tanto, esa mujer y su Maestro están fuera de lo que se considera “normal,” pero han aceptado las cosas que se han creado ellos mismos. Son adultos, aparentemente sanos y mantienen la mayor parte de lo que hacen razonablemente en privado. No suelen causar problemas a quienes les rodean y llevan una vida normal. No es que muchas de esas personas que les rodean, parezcan tener idea de lo que sucede ante sus propias narices, porque eso forma parte de la diversión de toda su dinámica.

 

lunes, 4 de enero de 2021

Tráeme el cinturón

Una de las cosas que me encanta de las fotos, es que no existe una forma correcta o incorrecta de verlas. Cada uno de nosotros, vemos algo diferente dentro de la misma imagen. Esta es una de las razones por las que siempre me ha gustado usar imágenes con mis sumisas. Puedo enviar una foto, o un enlace a una foto, y pedirle que me diga lo que ve, que me diga lo que le transmite la foto o, incluso, que se ponga ella misma en la foto y me diga lo que siente al estar en esa situación. 

Esta es una gran herramienta para aprender y para observar cómo ella ve las cosas. Quizás, cómo ella se vea a sí misma en este estilo de vida. Cómo ve los diferentes aspectos. Lo que ella quiere, necesita y desea, puede ser tanto para ella misma como para mí, como Dominante. La información que se puede conseguir de unos comentarios sobre una imagen puede ser muy valiosa. Es ser capaz de guardarla en su cabeza y conocer mejor cómo ella piensa y siente. Sobre lo que la impulsa. Una vez que ella comparta su punto de vista, puede coincidir y, otras veces, puede ser una oportunidad para observar una situación o escena diferente a la que teníamos antes.

Recientemente, me presentaron una foto y me pidieron que diera mi opinión al respecto. Era una mujer con un cinturón en la mano extendida, mientras se lo ofrecía a su Dominante para que lo usara en ella. Creo, que una cosa es usar un cinturón en una mujer y otra, hacer que se someta a él. Sin embargo, ella viene de un lugar totalmente diferente, cuando lo trae y te lo pide. Mi comentario fue este: 

“Tráeme el cinturón. Necesitas tanto ser azotada que lo pedirías. Necesitas que te ayude a aclarar tu mente y hacer que te sientas en tu lugar. Necesitas sentir mi posesión, la fuerza y mi control sobre ti. Necesitas sentir tu sumisión a mí. Y saber, que una vez que empiezo, no puedes decir cuándo termino o si has recibido lo suficiente. Eso depende de mí y, sólo de mí.”

Esa fue mi impresión inicial y lo que vi en la imagen cuando la miré. Sé que hace falta ser una mujer muy fuerte y segura, con mucha confianza en su pareja, para poder acercarse a él y pedirle unos azotes. Ahí es dónde se basó mi punto de vista. Lo que obtuve en respuesta a mi impresión inicial, me cogió con la guardia baja y me hizo pensar. 

“Tengo que admitir un cierto atractivo o mucha curiosidad en todo lo relacionado con esto o los azotes. Sé cómo se siente el cinturón. No puedo negarlo y decir que no lo disfruto. Pero, cómo puede aclarar la mente de una persona que necesita “resetearse” o liberarla, es muy intrigante para mí. Me encanta la idea de acercarla a mis rodillas, entregarle el cinturón y pedirle que colabore, de modo que se sienta segura al pedir ser azotada. Que confíe que no hay juicio, sólo comprensión. Luego, al sentir su posesión y control total mientras se pone en mis manos, confiando en que le daré lo que ella necesita. Y, sí, sabiendo que sólo Él decide cuándo tendrá suficiente y ya está. Sin embargo, creo que esto podría ser en ambos sentidos. También tiene que haber un gran sentimiento por Él durante este proceso.”

“Sentir y expresar dominio y poder. Quizás no sea el mismo tipo de reinicio o liberación, pero es similar. Por lo tanto, el escenario es que Él tuvo unos días de mucho trabajo con viajes y un tema tras otro. Puedo ver y sentir el estrés que pesa sobre Él cuando llega a casa. A sí que me acerco a Él, le doy su cinturón, me desnudo y ofrezco mi trasero (cabeza baja, trasero hacia arriba) para que lo azote. Aclarándole la mente y la liberación que él necesita. Someterse y recibir el dolor porque eso es lo que el dominante necesita. La cantidad de amor, respeto y confianza que conlleva para los dos es simplemente algo muy hermoso para mí.” Esta fue la percepción de ella.

Hmmmm… no lo había mirado antes de esa manera. Tiendo a mirarlo bastante a través de lo que soy y hago como dominante, que gira alrededor de mi sumisa. Hacer que gire en torno a sus necesidades y sus deseos y lo que ella necesita de mí. Sí, puedo hablar de lo que consigo de ella y lo que puedo quitarle, porque es mía, pero eso también se ajusta a sus necesidades. Pero esto… esto era diferente. Este era el punto de vista de una sumisa ofreciéndose y entregándose, tal vez, incluso en su propio detrimento y sufrimiento para el mejoramiento y la felicidad de su Dominante. No se le pidió que lo tomara o lo soportara por Él. No está hecha para soportar los golpes del cinturón. Sino para ofrecerse a sí misma y su cuerpo para ser liberado, alivio de su estrés, para ayudar a aliviar lo que ha acumulado en su interior. 

Para mí, ésta es la esencia y el objetivo último de lo que trata la dominación y la sumisión. Esto es lo más profundo que se obtiene y proviene de un lugar de amor y entrega. Esto es anteponer las necesidades y el bienestar de tu pareja por encima y más allá de las tuyas. Esto es estar dispuesto a dar todo lo que tienes, y sufrir al hacerlo, no necesariamente por placer, sino por el mejoramiento de tu pareja y lo suficiente como necesite para hacer eso.

Realmente esto me hizo pensar y mirar la imagen con una luz diferente. Me hizo ver lo que realmente puede ser la sumisión y lo preciosa que es, cuando obtienes eso de alguien, como Dominante. ¿Cuán lejos está dispuesta a llegar tu sumisa por tu felicidad? Justo lo que ella puede estar dispuesta a soportar por ti para ayudarte a sentirte mejor y aliviar tu estrés. Esta es la belleza de lo que realmente puedes contemplar en este estilo de vida.

 

viernes, 1 de enero de 2021

La encuesta

Aparentemente, el 50 % de los adultos en este país, están insatisfechos con su vida sexual y, aparentemente, también muchos de esos adultos no tienen relaciones sexuales con regularidad. La encuesta subrayaba que también necesitaban tener un buen desempeño, que necesitaban el sexo con penetración, y que fuera espontáneo. Al leer los comentarios después de la encuesta, yo diría que, aquellos que están descontentos con su sexo, podrían tener problemas más fundamentales en sus relaciones. Comentando la encuesta con una sumisa amiga, me dijo que ella tenía la experiencia de estar en una relación equivocada, una, en la que ya no encontraba atractivo a su marido y una, en la que el sexo de cualquier tipo, era raro. El sexo no es lo único importante en una relación y es completamente posible disfrutar la vida sin ello. Pero, cuando el sexo es bueno, entonces, es parte integral del bienestar de la pareja. 

La sumisa de referencia probablemente tenía más sexo en su madurez que nunca. Es más, me dijo que disfrutaba ese sexo de tal manera que antes sólo lo podía fantasear. Y me expuso algunas de las razones de esto.

En primer lugar, está la dinámica del poder de una relación Dominante/sumisa y de que aquel está en el control, que Él manda. Esto no es decir que la sumisa no pueda y no tenga iniciativas. Pues es satisfactorio saber que nadie va a sugerir que necesita tomar más control de las cosas y que si no hay sexo esa noche, no es por culpa de ella. 

Segundo, que el Dominante no solamente es dueño del cuerpo de su sumisa, sus agujeros y orgasmos, sino que también disfruta mucho al hacerlo. Le gusta tocar, acariciar y besar. La hace sentirse querida y amada, la hace sentirse bien sobre su propio cuerpo, ya que Él parece amarlo tanto. Pasa mucho tiempo tocando esa propiedad y haciendo que su sumisa se excite, obteniendo placer y, finalmente, consiguiendo esos orgasmos. A veces, eso conduce al sexo con penetración, pero, a menudo, no siempre es así. No porque no quieran, sino más bien, porque no lo necesitan.

En tercer lugar, hay otras maneras de lograr la satisfacción sexual. A través del juego, del intercambio de poder en sí, o simplemente, hablando de las cosas que han hecho juntos y las que harán en el futuro, incluidas las fantasías que ambos tienen y saben que cumplirarán cuando sea el momento adecuado. Para el Dominante, la satisfacción sexual proviene del conocimiento de que Él manda, y eso, por sí mismo, conduce al tipo de sexo que habían tenido esa mañana. Para esa sumisa, la satisfacción proviene de los orgasmos que le ha dado su Dominante, del dolor que siente cuando su culo es usado y de la salinidad que aún puede saborear en su boca por el regalo que Él le dio. 

Por lo tanto, sí, se puede decir que esa mujer es una persona satisfecha.