domingo, 23 de julio de 2017

Sólo para entretenimiento

Este escrito puede ser un poco redundante, pero sigo sintiendo que necesito decirlo.

Me gusta escribir y me encanta la perversión. La reacción de la gente me parece ser buena en ambas cosas, pero yo no soy experto en todo. Tener este blog y expresarme casi a diario, es una experiencia increíble y me encanta leer frases, pensamientos y algunos blogs de otras personas, también, pero no los sigo. Cuando inicié este blog con mis escritos, de la noche a la mañana, creo que enseguida tuve diez seguidoras, que no me molestaban. Yo escribía, y todavía lo hago, para proyectar lo que está en mi cabeza hacia el mundo. No puedo controlar cómo es recibido, sólo cómo se presenta.

Pero, luego, sucedió algo extraño. Uno de mis escritos fue publicado 28 días después de que lo hubiera escrito. En aquel momento, yo tenía muy pocas seguidoras y vi que con mis publicaciones se estaban volviendo locas. Pensaba para mis adentros: “Bueno, eso está bastante ordenado, escribí algo y a la gente parece que le gusta. ¿No es lógico que me guste esto? Especialmente, y dado que he escrito mucho a lo largo de mi vida sin una audiencia.”

Pero entonces, sucedió algo más extraño. Empezaron a leerme mas personas y recibía montones de mensajes de la gente queriendo añadirme como amigo en sus redes sociales para seguir mis escritos y me decían lo que un artículo en concreto significaba para ellas, y siempre es humilde oír o leer, cómo mis palabras afectan a los demás.

Sé que la mayoría de la gente que lee mis reflexiones cotidianas se dan cuenta de que no soy un experto o un “dios perverso,” como he sido llamado, sino un hombre normal con propensión a escribir una prosa estelar. Pero, hay algunas personas que me piden orientación y consejo y me han ungido como un experto en D/s. Nada más lejos de la verdad.

Si haces click en mi blog, no verás ninguna lista de sumisas, ni verás parte de ninguna familia del cuero y nadie me ha pagado nunca para enseñar nada, cuando se trata de este asunto perverso. Me encanta amarrar a una mujer, azotarla y luego escribir sobre ella y hacer que ese cambio sea hermoso. Es lo que hago.

Llevo muchos años jugando con lo atrevido, sólo en los últimos cinco años, me he convertido en el dominante que soy. Todavía estoy aprendiendo, todavía creciendo. Fue y es la razón número uno por la que leo algunos blogs, de vez en cuando. Definitivamente, no inicié este blog para enseñar o convertirme en una celebridad, como he sido llamado recientemente.

Me encanta escribir y, desde el fondo de mi corazón, a cada persona que le he hecho clic en el botón del amor, dejó un comentario o me envió un mensaje. Gracias. Me siento honrado y sé que es un privilegio por parte de la gente que comparte mis escritos. No me deben nada y sé que un día, mis escritos serán tan populares como lo son en la actualidad, o no.

Así pues, si te gusta lo que escribo, si resuena dentro de tí y le habla a tu alma, eso me hace feliz, porque eso es lo que significan esas palabras para mí. Si eres nuevo y buscas orientación, recuerda simplemente buscar el conocimiento en aquellas personas dominantes o sumisas de tu ciudad que hayan tenido experiencias exitosas, porque buscar la orientación de un solo tipo, probablemente, no sea tu mejor recurso.

Mi escritos son sólo para fines de entretenimiento. Disfruta de tu estancia en este blog y gracias por ser una parte especial en mi vida. Te deseo que seas feliz.

sábado, 22 de julio de 2017

La tristeza silenciosa

Ella sonríe. Ella baila y camina con sus hombros amplios y atrevidos. Pero, ella está llorando por dentro. De hecho, incluso puede llegar a decir que se está muriendo por dentro. Lo suyo es una tristeza silenciosa.

El mugido suave. Permea y la deja con un terrible entumecimiento. Como una presa conteniendo las lágrimas de la desgracia. Siente como si ella estuviera constantemente viajando con un telegrama, sin seguridad, sólo a una gota de perderlo todo.

Su tristeza es de un tipo en la que realmente puedes perderte. Sospecho que se puede decir que ya la tiene. Es como una especie de mapa de ciudad. Con cada paso, el mapa se expande y se superpone y lo que empezó como un par de temas, se vuele en un análisis de casi todo lo que ella ha hecho mal.  Está atrapada en la ciudad de su tristeza. No hay rampas, sólo la congestión del tráfico. Todos sus problemas tratando de fusionarse a la vez. Pero, ella lo esconde todo. Si la viste, pensarás que todo estaba bien.

Lo suyo es una tristeza silenciosa. Una que lleva por dentro, sin esperanzas a la vista.

El dolor de la pérdida

Cuando perdemos a alguien que amamos, hace un ruido. Empieza en el fondo y pronto es todo lo que se oye. Es un ruido insoportable y nos destroza con sus gritos de dolor. Es un ruido que se asienta en el tiempo, pero siempre está ahí, un leve murmullo que siempre nos recuerda a quién hemos perdido.

El dolor de perdre a alguien es ligeramente diferente de cualquier otro dolor que sufra alguna vez. En el peor de los casos, te hará cuestionarte todo, incluso tu propia realidad. Porque, en un instante, está allí, respirando, hablando, existiendo. El siguiente, se ha ido. Reducido a nada más que cenizas y recuerdos.

La intensidad de ese dolor es tan brutal sobre el alma que nada puede quitarlo al principio. Sólo te supera. Te reduce a nada más que una concha de respiración, ahuecada por la desesperación y el dolor. La única cosa que hace eco en tu corazón vacío es el sonido de la pérdida que late cada momento que pasa, que eres plenamente consciente de que ya no lo tienes.

Cuando perdemos a quienes amamos, perdemos la oportunidad de hacerles saber una vez más cuánto significan para nosotros. No hay un dolor más ruidoso que ese. El dolor de la pérdida es fuerte y cuanto más has amado a la persona que has perdido, más fuerte será el dolor. Por el ruido que escuchamos, nuestros corazones claman por aquellos que no estábamos dispuestos a dejarles que se fueran.

miércoles, 19 de julio de 2017

No confundas la admiración con el amor

La mayoría de nosotros queremos ser reconocidos y elogiados por un trabajo bien hecho. Ya sea en el trabajo, en casa o en el dormitorio. En un intercambio de poder saludable, hay mucha comunicación y alabanza que se debe dar desde ambos lados de la barra. En una palabra, no se debe confundir la admiración con el amor.

La gente puede tener miedo, ser sorprendida o ponerse en trance por el talento de una persona. Cuando ese talento habla a un indivíduo que está consumiendo el contenido de los creadores, pueden dejarle con ese profundo deseo al creador, sabiendo cuánto le afectó y regarlo con elogios. Eso no significa que él esté alabando, ame o incluso le guste quién está siendo alabado. Hay una gran diferencia entre disfrutar de la creación de alguien y disfrutar de la persona que lo creó. No confunda la admiración con el amor.

Si alguien te admira, eso significa que ellos están asombrados de tu talento o de cómo te comportas. Si alguien te ama, eso significa que esa persona se preocupa por ti, incluso, cuando eres incapaz de producir algo de tu talento o te comportas de una manera inferior a cómo te gustaría. Están enamorados de la persona, no del producto o del acto.

Hay una razón por la que las celebridades no salen con los fans. Aquellas pueden molestar a sus fans, por eso no van a citarse con ninguno y eso es porque, en el momento que ya son incapaces de seguir produciendo su arte, el cual es el que hace a una persona su fan, entonces, dicho fan mirará al artista de una manera diferente. A pesar de que el artista no pueda estar cambiando un poco.

Incluso con parejas y dinámicas cotidianas, tienes que preguntarte a ti mismo, si estás enamorado de la persona con la que estás o admiras lo que crea diariamente.

Probablemente, estés pensando, ¿por qué no puede ser? Bueno, sin duda, puede. Siempre y cuando no confundas la admiración con el amor.

La admiración es fugaz, no es sagrada y constantemente tienes que estar a la altura de la alabanza de alguien hacia ti. En algún momento, inevitablemente perderás la admiración  de alguien.

El amor es inquebrantable. Es algo raro y no tienes que estar a la altura del amor de alguien por ti. simplemente, tienes que honrarlo. No puedes perder el amor de alguien. Pueden cambiar los factores sobre cómo os amáis el uno al otro y en qué contexto, pero no te equivoques, de alguna manera, siempre te amará. Que si usted lo piensa, es extremadamente admirable.

Por lo tanto, por eso mismo, no vayas a confundir la admiración con el amor.

lunes, 17 de julio de 2017

El amor nos llevó hasta allí

Ella acostumbraba a jurar que yo era el diablo encarnado. Las cosas que le haría a su piel núbil de porcelana, seguramente, harían que los ángeles de arriba se ruborizacen.  Ella se arrastraba con la necesidad de pertenecer a alguien y me permitió que la poseyera. Dejó cada parte de ella fuera para que yo la viera.

 

Con frecuencia, recordaba cuando le dije que ella era más que digna. Su pelo de medianoche caía como las olas. Mis ojos marrones brillaban en ella bajo los cortes difíciles. Muchos años mayor que ella, yo sabía cómo hacer para que esta chica me rogara y suplicara. Me decía que fui el introductor a su yo masoquista. La ungí en sangre, sudor y lágrimas. Le hablaba en mi lengua maternal. Palabras andaluzas que satisfacían sus sentidos y significaban tanto para ella en los momentos de quietud de la noche, ella se abría ante mí. Yo escribía las palabras del Infierno de Dante a través de su lienzo. Con sus dedos, su lengua. La punta de una navaja. En los momentos más difíciles, tratando que las palabras cubrieran su piel en las cuentas de su inquietud.

“El amor, que no absuelve a nadie amado de amar,   
Me agarró tan fuerte con su encanto que, 
Como ves, no me ha dejado todavía.”

 

El tono profundo de mi voz, mientras sus labios adoraban mi piel. Preparándola para mi demonio interior. Ella era mi tipo de pecado especial y yo era su filo de la muerte. Intrigada en mi deleite carnal, ella lo aceptaba todo. Incluso, cuando su mente quería rechazar a su cuerpo permitido. Atada y amordazada a tráves de las sábanas brillantes, bajo el parpadeo de la luz de las velas que bañaban su piel con un resplandor suave.

 

Ella sintío la fuerza del golpe, mientras yo usaba, por primera vez, mi cane sobre ella. Su castigo corporal a través del territorio virgen de su culo. Mi cálida mano deslizándose por su piel entre las grietas. Las marcas. Acariciando los vellones levantados, mientras tomaban forma y se formaban. Mi concentración nunca se ponía, incluso, cuando sus gritos se hacían desesperados. Yo me había metido en ese lugar oscuro dentro de su mente que ella sola había sido testigo un puñado de veces. El rattan natural que la adorna con líneas largas. Ella se mareó con el ritmo y el tiempo. Mi toque había sido electrizante. Tornillos pequeños como estrellas explotando en el cielo tintado. Pronto, ella recibió la oscuridad que emanaba esa noche.

 

“El amor nos llevó hasta allí."

domingo, 16 de julio de 2017

¿Puentes o paredes?

Nuestro tiempo y energía, nuestros deseos y habilidades para construir son las materias primas de nuestras vidas. ¡Tenemos tanto de cada una! Podemos contruir paredes. O podemos construir puentes para la gente que nos rodea. A menudo, me he sentido obligado a construir paredes para protegerme, para buscar refugio de la decepción, el arrepentimiento y la angustia. Pero esas paredes no mantienen nada fuera, sólo te mantienen atrapado dentro. Si construyes esas paredes altas y fuertes, nada bueno puede llegar a ti y no podrá salir tu amor al mundo. No sólo existe la oscuridad detrás de esas paredes, sino también, la soledad.

Pero, puedes coger esas piedras de soledad y construir puentes de amistad. Esto no sucede al instante. la cosa sobre las amistades significativas y duraderas requieren esfuerzo, tiempo y un profundo deseo de verlas crecer y disfrutar el viaje del uno con el otro.  Es fácil introducirte, es dificil dejar esa puerta abierta para futuras experiencias, conversaciones e intercambios de amor y bondad. Porque, cuando las dejamos abiertas a eso, estamos abiertos a ser descuidados, despreciados y dañados. Pero, con cualquier cosa, contra más arriesguemos, más posibilidades tendremos de ganar.

Pero, en esta vida, debes encontrar algo para vivir y permitir que la gente te acompañe en tu viaje. Usted no puede simplemente ser conocido, debe tomarse tiempo para conocer a otros también. Esas paredes deben derribarse, es la única forma para que la luz de la vida se filtre.

Sólo tenemos mucho tiempo y muchos ladrillos. ¿Paredes o puentes? ¿Qué vamos a construir hoy? Lo que vayamos a construir hoy, lo tendremos que mostrar mañana.

Aquí tienes uno de mis ladrillos, haz con él lo que quieras.

viernes, 14 de julio de 2017

Identidad

La identidad es algo complicado. Porque nos desafía a pensar de una manera singular cuando, en esencia, todos somos seres multidimensionales. Todos llevamos múltiples auto identificadores y, sin embargo, somos más de lo que cualquier etiqueta desplegable vaya a ser capaz de expresar.

Soy andaluz, no soy árabe, como han llegado a pensar algunas personas. Soy un intimidante emocional. Un dominante, un hombre heterosexual. Un literato intelectual, perverso. No me gusta el fútbol. Un coordinador y con buen sentido del humor.

Pero, qué coño hacen todas esas etiquetas que hablan de mí, sin saber su contexto en mi vida y cuánto incorporo de cualquier noción preconcebida que cualquiera de esas etiquetas representan. Probablemente, no mucho de lo que estoy suponiendo. Porque dos hombres podrían identificarse con todas esas etiquetas y todavía ser individuos diferentes.

Se podrían poner muchas etiquetas sobre mí y cuando usted acaba de ver unas pocas de ellas, no le dicen mucho. Podría tener una idea muy vaga y blanda de cómo sería yo, pero en realidad, no va a conseguir ninguna de quién soy o lo que soy.

En este mundo de perversión, amamos que las cosas estén bien definidas y tratar de dar sentido a lo no sensorial. Pero, incluso en el protocolo más alto y rígido de una relación D/s, se encuentran dos tipos de personas que son mucho más complicadas y matizadas que cuando de esas dos etiquetas, tales como dominante y sumisa, que alguna vez puedan ser encapsuladas. Todos somos lo que somos y ninguna etiqueta jamás contendrá todo lo que significa ser nosotros mismos.

Las etiquetas están bien y no van a ninguna parte, pero no trates de encasillar a la gente (a pesar de que soy un hipócrita y que algunas veces encasillo a la gente) a cualquier tipo de etiqueta, porque somos mucho más que cualquier cosa con que  asociarnos. Me encantan las etiquetas y, obviamente, a corto plazo, no van a ninguna parte, sólo tenemos que darnos cuenta de que la gente es mucho más que las etiquetas fáciles que ponemos en ellas y nos ponemos a nosotros mismos.

Amo a las mujeres sumisas, pero no estoy buscando para enamorarme de una etiqueta, estoy buscando para enamorarme de una persona que pueda usar esa etiqueta, pero sé que ella será mucho más que cualquier etiqueta preconcebida de lo que una “sumisa” está en mi mente. Sólo espero que me ofrezca la misma cortesía de ser quien soy en todas mis maneras confusas, y entender que soy mucho más de lo que ella piensa que un dominante debe ser.