sábado, 21 de octubre de 2017

Destruirla

Le dije que quería destruirla. Dejar que mi bestia primaria saliera para poder devorar su piel lechosa, y deleitarme con los gritos que se escaparan de mi presa, que estaba debajo de mí. Por lo tanto, ella estuvo de acuerdo y se sometió a mis deseos.

La agarré con decisión, y la puse sobre la cama, atándola con firmeza. Ningún movimiento era posible. Muñecas y tobillos atados juntos. Luego, empecé a azotarla, más mordiscos y arañazos.

Los gemidos comenzaron y como el dolor aumentaba, también lo hicieron los gritos. Pronto, ella sería destruida y entregada a mi poder como un acto de amor.

A continuación, me envolví alrededor de ella. En vez de los mordiscos, le di besos y los golpes se tornaron en caricias de mascotas. Mis manos recorrieron su espalda, pero sin implementos, sólo con la suave comodidad de la palma de mi mano, calmando su piel roja y caliente. Envolviéndola en amor y consuelo.

Le dije que quería destruirla, pero nunca lo haré y, tal vez, por eso ella estaba tan mojada y tan humedecida, y tan enamorada.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Serás mía

No quiero besarte. Quiero presionar mis labios contra tí, con tanta fuerza, que te duela y no puedas respirar correctamente. Tocarte está tan pasado de moda, que quiero agarrar tu piel de tal manera, que dejes de sentirme humano. Te empezarás a sentir como un animal doméstico, cuyo cuerpo y agujeros son para mi placer.

Quiero probarte. No, no allí. Quiero probar tus lágrimas, la tristeza salada en mi lengua, quiero probar tu carne, mientras te muerdo, sin remordimientos, y me deleitaré en tu cuerpo, como si fuera mi última comida.

No quiero amarte esta noche, ni expresarte mis dulces emociones. Quiero follarte de esa manera, de modo que pienses que es cruel y frío. Follarte tan bruscamente, que me puedas llamar bastardo. Pero diciéndolo con tal satisfacción, que solo un alma diezmada podría ir tan lejos, mientras trato de controlar tu respiración.

Necesito hacerte daño, violentamente y con una fuerza que, inicialmente, hará que te arrepientas de tu decision al consentir, hasta que la primera ola caliente de endorfinas te golpee y el pesar se disipe y te quedes con un sentimiento eufórico de felicidad.

Te miraré profundamente a los ojos, mientras tu cuerpo atado se agita ante mí. Tus ojos se teñirán con la nada, mientras retroceden, porque te dejarás llevar y el placer será tuyo en ese mismo momento, tal como yo también te estoy perteneciendo.

Abofetearé tu cara, y luego, agarraré un puñado de pelo de la parte trasera de tu cabeza y meteré tu cara entre mis labios, mientras nos estrellamos con un violento beso.

Te sentirás amada y segura. No será bonito o suave o amable. Pero ese momento apasionado y crudo de nuestras emociones colectivas será nuestro, igual que tú eres mía.

domingo, 15 de octubre de 2017

¿De verdad tu pareja quiere vivir una relación D/s?

“¿Cómo puedo hacer para mi pareja vainilla me azote e, incluso, me haga llorar?”

Una mujer me planteó esta pregunta en un intento de buscar información sobre cómo transitar desde la tierra vainilla al reino de la perversión. Lo cual era comprensible, si ella tenía esos deseos. Pero, como en cualquier viaje, es importante que sepas con quién estás viajando, pues de lo contrario, podrías tener un viaje bastante fastidioso.

Pero, creo que hay una pregunta más importante, y es: “Cómo conseguir que tu pareja te haga algo sádico y que eso sea lo que, incluso, él quiera?” Si él no tiene esa curiosidad interior y el deseo de explorar, entonces, la respuesta es que no.

Creo que la gente se olvida de hacer estas preguntas cuando se trata de la transición sin éxito, es decir, de ser una pareja vainilla a convertirse en una pareja pervertida – una pareja Amo/sumisa –, que ambos pretendían explorar. Ese fue el mayor problema que la gente tenía con Las cincuenta sombras de Grey, que en vez de buscar a una sumisa o a un dominante para entrenar o ser entrenada, él o ella trataba de presionar a su pareja vainilla, que no tenía ningún interés en ello, ya que sólo tenía interés por su pareja como tal vainilla.

Lo más importante es que la gente tiene que ser honesta con sus deseos e inquietudes antes de comenzar a aprender y experimentar lo que es la perversión. ¿Cuál es su motivación? ¿Es un interés o un alivio para alguien más? Porque si usted lo está haciendo para beneficiar a su pareja y usted no recibe ninguna satisfacción, placer o propósito de ello, la relación decaerá más rápidamente que una prostituta cuando hace un especial de dos por uno.

No se puede enseñar a alguien a ser algo que esté en contra de lo que realmente es. La esencia de ser Dominante o no, no es cuestión de que se aprendan un conjunto de habilidades, sino más bien, se trata de lo independiente que seas de lo que estás haciendo. Usted podrá conocer todos los elementos atrevidos y perversos de este estilo de vida, la terminología, los protocolos y las habilidades, pero si usted no habla con su interior y le trae una manera de realizarse, nunca va a convertirse en lo que alguien quiere sea.

Para responder a la pregunta original de “cómo,” lo primero es preguntar si ellos quieren. Porque, si la contestan afirmativamente, aprender las habilidades y los aspectos de seguridad, será algo que ambos puedan explorar juntos y ambos crecerán en la visión que se propongan. Pero, si no existe el más mínimo deseo de vivir este estilo de vida, entonces, será sólo una mentira, si lo intentan, pues este estilo de vida es mucho más intenso, complicado y real para tratar de vivirlo sin un deseo muy profundo por el mismo.

sábado, 14 de octubre de 2017

Castigó a su sumisa

Él castigó a su sumisa por decirle que iba a darle el tratamiento del silencio. Él siguió con el sistema de cómo entrenar a una sumisa respondona.

La razón es que, si ella está diciendo que le está tratando con el silencio, en realidad, no le está dando tal tratamiento.

Lo normal es que, si ella va hacer un trabajo, lo haga bien. Él necesita ver algo del objetivo a través del seguimiento adecuado.

Dominante, a lo largo de su vida, alguna vez tendrá que entrenar a una de esas escandalosas sumisas (especialmente, las respondonas y mocosas). Desde que aquella sumisa quiso dar el tratamiento del silencio a su Dominante, éste, en un momento dado, le puso una mordaza de bola en su boca y le preguntaba si le apetecía una cuña de tarta de piñones y una copa de Pedro Ximenez.

“Uhmmmm… de-li-cio-so,” ella se relamió la boca.

¡Lección aprendida!



jueves, 12 de octubre de 2017

Vulnerabilidad y responsabilidad

Cuando una mujer sumisa o masoquista se hace vulnerable a usted, física, mental y emocionalmente, entonces, eso le crea una responsabilidad a usted, al asegurarse de que debe proteger el bienestar de ella todo lo mejor que pueda. Cuanto más poder te ceden, mayor es tu obligación de cuidar de ella.

De vez en cuando, he fallado cumpliendo mis responsabilidades como Dominante. Nunca me lo tomo a la ligera y siempre intentaré aprender de mis contratiempos. La necesidad de estar a la altura de las expectativas mutuas del uno con el otro, ese es el control natural y los equilibrios de un trabajo del intercambio de poder. El fracaso ocurre cuando alguien intenta entregarle poder. Usted no busca aceptarlo y ellos crean un estado emocional vulnerable por el que usted no siente ninguna obligación de proteger, porque no lo ha consensuado, ni ha creado un tipo de dinámica con ellos o descuidó sus deberes fundamentales para cuidar de ellos, una vez que la vulnerabilidad se ha creado en un intercambio de poder consensual.

Cuando la sumisa puede sentirse segura en todas las formas en que se encuentra vulnerable ante su dominante y éste acepta y quiere esa responsabilidad y está a la altura de lo que ello implica, en la medida de sus posibilidades, entonces, ese es el fundamento de un intercambio de poder.

Ese intercambio de vulnerabilidad y responsabilidad sólo puede durar una sesión, un fin de semana o una vida juntos. Pero, en cualquier caso, ambas partes se deben mutuamente respeto, atención diligente y un esfuerzo por tener una comprensión mutua de los roles de cada uno.

Más que protocolos, perversiones, sexo y servicio. El intercambio básico de poder, vulnerabilidad y responsabilidad es la esencia de una relación D/s o M/s, que crean una necesidad del uno con el otro y una oportunidad para unirse el uno con el otro de una manera muy significativa.

Eso es por lo que yo hago, lo que hago y por qué me encanta este estilo de vida.

Juegue seguro, juegue responsable y disfrutad el uno con el otro. Siempre.