domingo, 1 de enero de 2012

Crecimiento

Uno de los aspectos del intercambio de poder en una relación D/s y que la sumisa genuina valora muchísimo es la habilidad de crecer como persona, así como mujer. No solamente aprende a ser una buena sumisa, sino también aprende a ser ella misma; con lo cual hace bien y puede hacerlo mejor.
Una de las cosas que una sumisa no suele llevar bien, es el lidiar con el estrés. Tiende a preocuparse mucho y, algunas veces, pone demasiada energía en la preocupación y no la suficiente energía en solventar el problema, si puede o no puede preocuparse tanto.
En cierto sentido, esto va al corazón de la dinámica del intercambio de poder con su Dominante puesto que su pareja toma decisiones en su nombre. Aunque, él le explique lo que ha hecho o va hacer. Ciertamente, habrá momentos en que ella no esté de acuerdo con sus decisiones. Algunas veces, hará bien en no estar de acuerdo. Otras, podía haber sido mejor si ella hubiera ido a su manera. La conciliación no suele ser fácil.
Sin embargo, cuando ella está reconciliada con el hecho de que él es su Dominante, hace lo que él cree correcto para ella y su familia, si fuera el caso. Si el Dominante es coherente consigo mismo aceptará sus opiniones y escuchará con atención todo lo que ella le diga. Al final del día, él tomará la decisión por sí mismo y se hará responsable de la misma. El trabajo de la sumisa es apoyarle en tomar esas decisiones. Tal vez, para la sumisa que esté leyendo este artículo, sus palabras pueden ser una enorme curva de aprendizaje. Pueden ayudar a la sumisa a desarrollar su atención.
Si nos encarrilamos en contra de lo que pasa entre la pareja, será peor.
Una sumisa me dijo hace poco que su Dominante y ella habían usado con frecuencia la frase: “Los árboles no le dejaban ver el bosque.” Por lo tanto, ella prestaba mucha atención cuando leía esta frase.
Si estás perdida en el bosque, esto no significa que no hagas algo. Acepta que estás perdida y presta atención en conseguir salir de allí. La respuesta requerida es que necesitas mucha atención, pero en nuestra mente, a menudo amplificamos enormemente el estrés y la carga asociada a las cosas o los aconteceres.”
Sí, culpable de los cargos.
Pero, lo que es maravilloso al ser sumisa, es que el hombre dominante y correcto puede enseñarte mucho sobre tí misma. Como sumisa, tu sitio no es servir, sino crecer; florecer bajo su cuidado atento e inteligente.Entonces, el poder de la D/s se magnifica.


3 comentarios:

  1. "Como sumisa, tu sitio no es servir, sino crecer; florecer bajo su cuidado atento e inteligente."

    Esto es precioso!!!

    saludos y feliz 2012

    ResponderEliminar
  2. Me gusta que hayas captado el espíritu de este artículo. No solo es azotar, castigar, etc...solo la obediencia inducida por la disciplina impulsa que la sumisa crezca...

    Feliz día

    Ben Alí

    ResponderEliminar
  3. Sinceramente eso de"crecer" me chirriea mucho. Crecida estaba cuando llegue al bdsm y mido exactamente lo mismo. Educada estaba. Y si llegue al bdsm es porque decidi hacer lo que queria y lo que sentia.
    Existen cosas en las un Dominante no debe meterse. Lo siento pero es mi opinión y la de mi Dueño. Mi familia es mi familia y es sagrada, mi trabajo es mi trabajo y es sagrado. Me ha costado mucho llegar a donde he llegado y ser lo que soy. En el lidio batallas que son solo mias, en ellas El me da su consejo que yo escucho y tomare en cuenta o no.
    En asuntos BDSM la ultima palabra es suya. Determinadas parcelas de mi vida son suyas.
    Pero ni he crecido, ni soy mejor persona que antes. Ni he cambiado.

    ResponderEliminar