miércoles, 26 de octubre de 2016

Besarte mientras te corres

Una de las cosas favoritas que más me gusta hacer, es que te arrodilles al borde de la cama. Tus manos atadas fuerte a tu espalda, sin posibilidades de escapar. Tus piernas abiertas, mientras tus tobillos están atados a las patas de la cama y tus ojos vendados. La única visión que tienes son las imágenes eróticas de tortura que estás imaginando.

Entonces, comienzo lentamente y froto tu sexo con suavidad. Al sentir la humedad en tus labios, a medida que los separo, exponiendo todas tus deliciosas partes internas de color rosa, entonces, comienzo a estimular tu clítoris con mi pulgar. Frotándolo, mientras acaricio tu coño con la otra mano.

Tu humedad se hace más pronunciada a medida que gimes casi silenciosamente. Te inclinas hacia mí y mi cuerpo te impide echarte sobre el borde de la cama. Mientras te tengo erguida, empiezo a jugar con tu excitado clítoris, y tus labios hinchados de una manera agresiva. Puedo sentir que aprietas y tiras de las cuerdas y tu carne se enrojece, tan roja como una rosa, mientras acaricio sus espinas.

Justo ahora, cuando veo que tiemblas, te beso de una manera apasionada y sofocante. Tu respiración, en su máxima expresión. A medida que jadeas para respirar bajo mis labios apremiantes, fuerzo un orgasmo en ti de una manera violenta, y te agitas y tratas de liberarte. Pero sigo haciendo estragos en tu coño, mientras que deliciosamente sufres a través de la intensidad del orgasmo más hermoso que hayas sentido en mucho tiempo.

Me encanta saborear tus labios mientras te corres y permitir que sientas mi calor, a la vez que tu cuerpo se convulsiona felizmente de la manera más erótica.

Besarte mientras te corres, es un placer para los dos.

1 comentario:

  1. No se imagina cuánto le extrañé. Es que sus letras son...

    C

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