lunes, 3 de diciembre de 2012

Brusquedad

Algunas veces, deseas prescindir de los preliminares, las sutilezas, los rituales. Solo quieres ponerla contra la pared, levantar su falda y penetrarla. Tal vez, ni siquiera te molestes en quitarle sus bragas, sino sólo en echárselas a un lado. Si se ensucian con lo que va a suceder, mucho mejor. Puede llevarlas durante el resto del día, llevando tu aroma con ella.

O tal vez, prefieras ponerla boca abajo sobre el apoyabrazos del sofá o inclinarla sobre una mesa y cogerla por detrás, follándola sin descanso hasta que te corras, teniéndola todo el tiempo cogida por los pelos y tirando de su cabeza hacia atrás o azotando su culo.

Una de las mejores cosas de la D/s es que no tienes que pedir disculpas por tu brusquedad. Al contrario, esto le gusta a un montón de mujeres sumisas (una y otra vez, y otra vez y otra). Incluso  las mujeres vainillas, en ocasiones, han sabido disfrutar de estos actos bruscos y primarios. Les encantan ver a sus hombres abrumados de lujuria por ellas. Porque, simplemente, no pueden esperar a tenerlos.

A veces, el sexo puede ser un poco complicado y cerebral, especialmente, entre la gente de la D/s, que están acostumbrados a analizar y reflexionar. Hay un animal al acecho en todos nosotros que, a veces, necesita ser dejado fuera de la jaula.

2 comentarios:

  1. Definitivamente hoy es un día en el que me gustaría prescindir de cualquier sutileza, tomada del cabello y azotada del trasero sería una buena medicina para la melancolía...

    Quién llevara este aroma el resto del día...

    ana.

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  2. Aunque tambiém intuyo algo más de esa atracción, detrás de la relación D/d que se describe.

    ana

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