sábado, 22 de enero de 2011

¿Qué busca un Dominante?


Una vez, hablando online con una sumisa, me preguntó que es  lo que un dominante quiere conseguir de la relación. Yo sé lo que quiero y por qué lo quiero, dice ella. Sé que clase de satisfacción consigo. Pero no comprendo por qué el dominante quiere hacerlo.
De acuerdo, estoy pensando, usted no comprende por qué un hombre quiere una relación en la cual una mujer deseable le dice:
“Haré cualquier cosa sexual que usted quiera en cualquier momento y en cualquier lugar. Sólo tiene que mandarme lo que usted quiera y lo haré. Así es como yo soy. Úseme.”
Luego, me preguntó:
“¿Por qué un hombre quiere hacer esto? Bueno ¿qué es lo que no le gusta?”
Pero, esta no es realmente la respuesta. Un hombre que usa la D/s simplemente como una manera de conseguir placer físico ilimitado de una mujer, está perdiendo el norte. Yo no soy una persona que menosprecie las delicias del efecto de un trabajo bien hecho. Pero hay algo más que eso. Se trata de maximizar la cantidad de placer que consigues. Se trata de conseguir una especie de placer muy particular, uno que solamente la D/s puede ofrecer. No creo que nadie pueda decir esto con mucha frecuencia: Lo importante es conseguirlo en el interior de la cabeza de ella, no en el interior de sus bragas. No existe ningún placer tan completo como la sensación que tiene el poder de controlarla, de encontrar qué botones hay que pulsar y presionar en el orden preciso y en momento adecuado.
Cuando tú la azotas, seguro que es bonito manejar la mano, el cinturón o la fusta, como cualquier clase de ejercicio físico y es estéticamente agradable ver como su culo se enrojece o ver los moratones que le has ocasionado. Pero, la excitación real es el sentimiento que procede de saber de que puedes someterla a eso que, incluso si pica o duele, es realmente difícil que ella lo quiera. Ella no quiere el dolor por si mismo sino el placer perverso de hacerlo para soportarlo, incluso si ella grita. Incluso si llora (que, por cierto, es bueno que llore y se desahogue).
Ella quiere sentir el dominio. Y el placer del dominante procede de saberlo. Procede de sentir la respuesta de ella, sentirse ella plegada a la voluntad de él, el sentido de poder que le da a él. Cuando tú experimentas esto, es una tormenta perfecta de sensaciones físicas y mentales. Usted recibe una descarga de adrenalina, la sangre fluye a su polla y, al mismo tiempo, sientes que su cuerpo y mente están respondiendo al tuyo. Esa sensación de tener otra persona indefensa temblando en mis manos es lo que yo deseo. Pero no es una cosa fácil expresarlo con palabras.

2 comentarios:

  1. La sensación de tener indefensa y temblando en sus manos a alguien, equiparado a la misma sensación de sentirse resguardada bajo el regazo de él, de sentir plena satisfacción de la total entrega a su dominio, el decidir complacerlo y entregarse en sus manos, arcilla moldeable, seducción y dominio de mente dan como resultado total compenetración en ambos. (eso siento)

    Saludos Caballero

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  2. Están acertados tus sentires, Ame.Observo que tienes una sensibilidad muy potenciada y conoces bien el mundo de la entrega, el deseo y el placer...

    Feliz día,

    Ben Alí

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