He aquí algunas sugerencias de cómo disfrutar de tu sumisa,
salirte con la tuya y, al mismo tiempo, hacer hincapié en las profundidades de
su sumisión.
Explorando la vergüenza
Uno de los aspectos maravillosos de la D/s es que te
permite explorar muchísimas emociones con seguridad. Cuando se hace con amor y
cuidado, avergonzar a tu sumisa puede ser una experiencia extremadamente
intensa para ella y que la hará sentirse muy controlada. Cuando le das tareas
embarazosas y ella obedece, es una manera en la que ambos podéis sentir la
fuerza de vuestros respectivos roles. Su obediencia al sentir vergüenza
demuestra que ella es tu sumisa y hará cualquier cosa que le pidas. Como su
Dominante, quieres pensar en tantas formas como sean factibles para demostrar
esto, y sentirás que tu control sobre
ella es lo más completo posible.
Existen muchas ideas para aumentar las profundidades de su
sumisión utilizando la vergüenza de una manera u otra. Un punto a tener en
cuenta es no entrometerse en la vida privada de otras personas que no entienden
los tipos de exploración que se realizan en una relación D/s. Sea creativo y
encontrarás muchas maneras con las que ella pueda sentirse avergonzada en
frente de otras personas, mientras que tú eres la única persona que conoce la
razón real del por qué ella está actuando tal como es.
Posiciones
Hay una conexión directa entre la posición física de tu
sumisa y estado mental y emocional. Arrodillarse ante ti antes de que quieras
ponerla en un estado de sumisión. Diviértete explorando posiciones y asegúrate
que ella mantiene la posición correcta y mantiene en todo momento una buena
postura.
Si tu sumisa se relaja en el sofá leyendo o viendo la TV,
llámala para que se acerque a ti, llámala con el nombre de una “mascota” como
señal de que ella es ahora tu sumisa y no tiene más opción que obedecer. Dile
que se arrodille a tus pies durante un rato y que no se mueva hasta que reciba
permiso.
Haz que preste atención a su postura, y si ella se relaja,
dale algún tipo de corrección. Tal vez, ponerla sobre tus piernas para darle
unos azotes suaves antes de que ella
reanude su posición o, simplemente, dándole unos leves pellizcos en sus
pezones. Por supuesto, la próxima vez que se descuide con su postura, la
corrección será un poco más fuerte. De esta manera, ella sabrá que está ahí
para ti y que aunque usted no sienta la necesidad de estar activamente
participando con ella, que también sepa que le estás prestando atención y estás
disfrutando de su compañía.
Otra sugerencia sería ponerla con sus hombros y rodillas
frente a ti y su culo desnudo. Ella es tu sumisa y, si quieres, disfruta de sus
encantos femeninos en cualquier momento. También puedes decirla que se eche
hacia atrás y abra sus nalgas para que puedas disfrutar mejor de la vista del
pequeño placer de tu sumisa. Si quieres, búrlate un poco con algunas caricias y
luego que vuelva a su libro o programa de TV.
Una de mis actividades favoritas es tener un flogger de
ramas y, ocasionalmente, darle unos suaves azotes sin ningún otro motivo que
disfrutar viendo unas pequeñas marcas en sus nalgas. A ella le gustará esto y
le hará tener claro que disfrutas dándole estas sensaciones tanto como a ella
le gusta recibirlas. Estoy segura de que
se dará cuenta de una reacción sexual instantánea al estar sometida a tu
control de esta manera. Los látigos de rama de arbustos son maravillosos porque
no solamente pueden enrojecer su culo, sino que también puedes usarlos para
atormentar y acariciar su coño. Alterne unos cuantos golpes más para darle
placer y luego como avergonzándola maravillosamente, humedecer la punta del
látigo con su humedad y suavemente presionar sus labios y hacer que ella los
limpie lamiéndolos. De esta manera, ella tiene que admitirse a si misma lo
excitada que está con lo que le están haciendo. Le estás recordando a ella y a
ti mismo, cuánto le gusta ser tu sumisa y no quiere y no tiene que ocultar por
más tiempo la intensidad de sus reacciones sexuales siendo tu sumisa.
Centrando su atención
Incluso para enviarla a su sumisión más profunda, hay
que centrar su atención. Por ejemplo,
mientras ella está todavía con los hombros y las rodillas hacia delante,
balancea el látigo a través de sus caderas y dile que no la permitirás que ella
falle. Por lo tanto ahora, no solamente está ella en esta posición sexual y
sumisa, sino que debe concentrarse en obedecer tus órdenes y esto le permite
centrarse en ti y le permite demostrar lo importante que es para ella el
obedecerte. Por supuesto, no necesito decirte lo que sucedería si se revuelve y
permite que el látigo caiga. La única cuestión aquí es que ella reciba seis o
doce azotes Un ejemplo muy erótico de centrar su atención es instruirla para que mantenga sus pezones
duros para ti durante un tiempo preciso del juego.
Centrar su atención en ti es muy importante porque esto la
permite sacar de ella su verdadero deseo para complacerte siendo una buena
sumisa. Esto es gran un reto para ella y también algo que ella desea mucho
hacer. Mucha de la formalidad de la D/s es que ambos podáis encontrar con
claridad las maneras de expresaros mutuamente vuestras inquietudes.
Un dulce tormento
Otra idea muy excitante es colocarla en esta posición de
hombros y rodillas y jugar con ella sexualmente. Disfruta sus leves gemidos de
placer durante un momento y luego dile firmemente que, en absoluto, tiene que
hacer ruido mientras la sigues atormentando y acariciándola. Sea muy claro, si
rompe sus normas, habrá consecuencias… como un dulce tormento, ¿no? Si ella
llega al nivel de excitación donde se la permite un gemido de placer para
relajarse, tienes la opción de que vuelva a su libro durante un tiempo y
dejarla que espere su momento o castigarla con un buen spanking antes de
proseguir. Esta es la clase de azotes que a mí personalmente me gustan más. Es
un castigo por gemir, pero es también para su placer y el nuestro. Por
supuesto, el spanking la excitará bastante y le será más difícil mantenerse
callada mientras la instruyes.
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