domingo, 14 de agosto de 2011

Usada

Estoy sobre mi espalda y ella se mueve encima de mí, abriéndose a horcajadas, dispuesta a montarme. Después de algunas bromas, al final, se hunde dentro de mí, profundamente y doy un grito fuerte. Ella empieza a moverse arriba y abajo sobre mi pene, mientras que yo juego con sus pezones y pellizco sus nalgas.
Ella se inclina para besarme y nuestras lenguas bailan. Mi mano izquierda agarra su pelo por la nuca, para presionar fuertemente sus labios contra los míos. Mi mano derecha azota juguetonamente sus nalgas unas pocas de veces, luego empieza a explorar entre ellas. Mi dedo se empapa con algunas manchas de su humedad, decido “molestar” su pequeño y apretado ano. Lo froto con círculos lentos a medida que ella oprime su coño contra mi pene con mayor vigor.
Ella rompe el beso para acusarme: “Eres un Dominante terriblemente malo.”
Pero, hay un atisbo de sonrisa en la acusación y sus acciones me dicen más que sus palabras. Ella levanta su cuerpo ligeramente permitiéndome un mejor acceso para jugar con su culo. Y continúo jugando…acariciándolo…sin presionar a mi dedo para que entre, pero flirteando con su orificio…dándole una sensación añadida mientras continúa cabalgando sobre mi pene.
Sé que la intensidad, al estar encima de mí, se hace agotadora, así que no me sorprende cuando se baja de mí y me dice que lo prefiere desde atrás. Estoy más que feliz por hacerlo. Me recibe a cuatro patas y me muevo por detrás de ella. Ahora, me empiezo a sentir carnal, como un animal, y ella sabe que voy a follarla violentamente.
Su coño está absolutamente empapado y la penetro de un golpe largo. Empiezo a moverme a ritmo lento y constante, porque quiero que esto dure. Bajo mi mano derecha y compruebo que mi pene entra y sale de ella. Empapo mi dedo corazón de su humedad, asegurándome de que está bien y resbaladizo, luego, lentamente lo introduzco por su apretado anillo. Su lamento se hace más profundo y gutural conforme mi dedo se desliza hacia su interior.
Cuando mi dedo está introducido en su ano hasta el primer nudillo, hago una pausa. Aunque no debería ser, estoy aún sorprendido por el grado de presión que soporta. Empiezo a empujar mi dedo más hacia dentro, manteniendo el ritmo lento mientras la follo por su coño. Cuando mi dedo está completamente introducido en su ano, lo saco poco a poco.
Ahora, ya ha sido usada por mí y puedo empezar una doble penetración con cada embestida. Mi polla y mi dedo se mueven al unísono – entrando… saliendo. Sus gemidos de placer son ahora gemidos de orgasmos y no tengo ninguna compasión. Penetro su coño con más ímpetu y rapidez, sintiendo que mi propio clímax se está acercando…y mi dedo se introduce más profundamente en su culo con cada movimiento.
Mi orgasmo llega antes de lo esperado. Con un salvaje impulso, me introduzco en su culo lo más profundamente que puedo, intentando llenarlo por completo. Doy un grito enorme mientras me libero…luego, estoy dentro de ella durante un rato mientras, poco a poco, me vengo abajo. Finalmente, me retiro de ella, mi polla y mi dedo se salen al mismo tiempo. Nos derrumbamos en la cama, completamente agotados.
“Eres más que malo,” dice ella.
“Me gusta…” contesta él, socarronamente.

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