domingo, 16 de junio de 2013

En el suelo

Él está sentando en la silla de la mesa de su despacho y la gira alrededor de la  cara de ella.

“Ven aquí,” le dice.

Ella se acerca con cautela. La mira durante un minuto antes de hablarle. “Quítate tu falda.”

Ella la desabrocha y la coloca sobre una silla cercana.

“Ahora, el sujetador.”

Él la mira. A ella, le parece duro mirarle a los ojos.

“Pon tu pezón derecho en mi boca,” dice él.

Ella se inclina hacia adelante, apoyando sus manos sobre los brazos de la silla, y presiona su pezón contra sus labios. Él abre boca y lo chupa. Continúa chupando, sintiendo como se endurece. Luego, aleja su boca.

“Ahora, el otro.”

Con mucho cuidado, ella pone su pezón izquierdo en su boca abierta. Se lo chupa hasta endurecerlo; luego, cierra sus dientes alrededor del mismo, presionándolo. Ella gime. Él aprieta el pezón endurecido entre sus dientes.

“¡Por Dios!” dice ella.

Él saca su boca. “Ahora, quítate tus bragas,” le dice.

Ella se desnuda por completo, excepto sus zapatos. Él se desliza sobre su silla giratoria  hasta sentarse en el suelo.

“Presiona tu coño contra mi boca,” le ordena.

Ella se inclina hacia adelante, aún apoyada sobre la silla y frota su coño contra sus labios. Él abre la boca y succiona su clítoris. Ella gime. Él desliza su mano hacia el interior de su entrepierna y mete dos dedos en su vagina. Está resbaladizo. Saca uno de los dedos y se lo inserta en su ano. Ella está ahora doblemente penetrada con su mano.

“Frota tu clítoris contra mi lengua,” le dice.

Gira sus caderas  lentamente mientras ella presiona fuerte contra él. Sus dedos están todavía en su interior. Ella está rozando su clítoris contra la punta de su lengua a la vez que él intenta endurecerlo.

“Demuéstrame lo mucho que te gusta correrte,” le ordena a ella.

Esto lleva su tiempo, pero, al final, su esfuerzo es recompensado. Ella se estremece de placer.


“¡Qué buena sumisa eres!” le dice.

2 comentarios:

  1. Una escena descrita magistralmente, me quedo con la frase “Ella está ahora doblemente penetrada con su mano”, ¡¡Que maravilla!!

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  2. Muy buena recompensa... Ser buena tiene sus ventajas ;-)

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