domingo, 2 de julio de 2017

Estas palabras son siempre mías

Las palabras son baratas y fáciles, pero lo que dan de su sumisión, no tiene precio.

Se somenten y las ordeno a mi voluntad. Muchas veces, las encierro y me ruegan que las suelte. Pero les digo que se callen y escuchen, y lo hacen, me siento en su silencio, me deleito en mi propiedad sobre ellas.

A veces, pongo las palabras sobre el papel, sumergidas en tinta fresca, así que puedo verlas sangrar a través de la página. Me giro para verlas llorar. A menudo, se ponen celosas unas de otras y no me gusta ser policía todo el tiempo. Las digo que soy el maestro y el gobernante de sus mentes. Les doy significado, son sílabas ahuecadas sin mi voz y narración.

La razón por la que escribo no es sólo para mí, sino para dar placer a las palabras que libero, porque son mis esclavas y me preocupo por ellas profundamente y no se puede mantener a una buena esclava encadenada para siempre. A veces, hay que dejarlas fuera en el mundo y que vuelvan a uno con un propósito y significado más profundo , pues ellas son siempre tuyas y estas palabras son siempre mías.

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