lunes, 5 de junio de 2017

Putas de juguete

Cuando ella se involucró por primera  vez en una relación D/s, su dominante la llamó puta. ¡Uffff! Lo hubiera colgado con su propio cinturón por el cuello y con un trozo de jengibre en su culo. Ella era una mujer a la que le gustaba el sexo, no una puta. Fue desde la A a la Z del diálogo feminista sobre dicha palabra en menos tiempo del que se necesita para quemar un sujetador.

 

Entonces, ella se apegó al título, debido a lo tanto que le afectaba cuando él lo usaba. Tuvo que preguntarse a sí misma lo que pretendía decir cuando usaba esa palabra y, con razón, porque la palabra puta tiene definiciones suficientes para tener su propio diccionario. Ella iba a aceptar el cumplido y al feminismo, condenarlo.

 

Hoy, se ha encontrado con una nueva definición de la palabra “puta.” Una mujer con la moral de un hombre. Es mejor que otras definiciones, pero, jolines.  ¿Estamos viviendo en el siglo XVl? ¿Nos estamos reservando para el matrimonio y la monogamia, la única manera de entender el sexo en aquella época? ¿No? Entonces, cuando alguien folla, ¿quién, cómo y cuándo tiene algo que ver con lo correcto e incorrecto?


El humorista inglés, Jim Jeffries, define mejor la palabra “puta”: “Cuando haces la garganta profunda con una polla, es porque lo has visto en una película porno y piensas que tu novio la disfrutará. Cuando una puta hace una garganta profunda con una polla, ella lo está haciendo, porque no puede esperar más de un minuto sin tener una polla magullando la parte posterior de su garganta. Cuando metemos una polla en el culo, estás pensando: ‘Esto no es tan malo. Espero que él esté disfrutando su cumpleaños.’ Cuando una puta tiene una polla en su culo, ella piensa: ‘¿Sabes lo que sería bueno? Dos pollas en mi culo.”


Cuando le han dado una bofetada con la etiqueta “puta,” es porque está haciendo algo que un montón de otras mujeres no haría, y cuando lo hace, lo disfruta. Cuando la llaman puta, es porque al no tener una sola marca en su cuerpo, la hace sentirse fuera de lugar. ¿Por qué sabes lo que es mejor que una polla? Tres pollas. Porque no puede contar el número de veces que se ha acostado con un hombre de compañía educada. Pues porque la razón por la que ella no dejó de follarle cuando el guardia de seguridad apareció, había sido un inconveniente y no porque ella fuera una exhibicionista. Sin embargo, lo más importante de todo esto, la llaman puta porque no cree que la maldita moralidad tenga que ver con el sexo. La palabra “sucia” no tiene un sitio en su vida sexual. ¿Pervertida? Ese concepto debería haber sido extinguido, cuando las mujeres se dieron cuenta de que había una cosa como una matriz flotante follando.

 

Y así, sin más preámbulos, somete la definición de su nombre propio a la palabra Puta: (sustantivo). Una mujer que ve el sexo consensuado como saludable, limpio y, de principio, independientemente de lo loco, perverso y obsesivo que sea.

2 comentarios:

  1. Yo también he llegado a tener pequeños cabreos cuando mi Amo me lo llamaba al principio, después ya simplemente lo acepté.

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